Huérfanos, cárceles, mujeres y drogas: las secuelas de la guerra vs el narcotráfico

Hijos de la guerra

“Para que las drogas no lleguen a tus hijos” es el lema de la campaña mediática que puso en marcha el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa para promover su principal política pública en materia de combate a las adicciones y a la inseguridad: su tristemente célebre “guerra contra las drogas”. En los últimos años, se ha comenzado a estudiar el alcance de los daños sociales que ha dejado la guerra de Calderón. Uno de estos “daños” es el número de niños y niñas que han quedado huérfanas. En octubre de 2010, el visitador de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Chihuahua, Gustavo de la Rosa, estimó que para enero de ese mismo año la cifra de huérfanos en ese estado oscilaba entre 11 mil y 12 mil niños. Extendido al resto del país, el cálculo de huérfanos, para finales de 2010, ascendía a 50,000.

Preocupa saber que la guerra contra las drogas está afectando a niños y niñas de todo el país. Igualmente preocupante es ver que el Estado ofrece poco o nada para remediar su situación. Con las prioridades puestas en el combate al tráfico de drogas ilícitas con destino a EE.UU. –se ha aumentado las filas del ejército y la policía federal, comprado armamento o invertido en nuevas y más grandes prisiones–, la asistencia social para estos niños y niñas no existe ni en el discurso, ni en el presupuesto gubernamental. La consecuencia, ya advertida por muchos, es que nuestros huérfanos y huérfanas quedan aun más expuestos y vulnerables ante la violencia de crimen organizado, sea como víctimas o como reclutas.

Continuar leyendo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>